Por lo general, este verano está resultando bastante "improductivo". Ni posts, ni manudalidades, ni recetas ni nada de nada: agosto está siendo un mes de sol y calor también en el norte, así que estoy aprovechando para "desperdiciar" las tardes de mi jornada de veranito en la playa vuelta y vuelta, de charleta y dando paseítos a la orilla del mar. No es por nada, y está claro que cada uno barre para casa, pero cuando hace bueno aquí arriba no hay nada que se le pueda comparar... Después de semejante tarea playística, no me queda más remedio que salir a tomar algo con mi pobre marido que viene de trabajar sudando tinta china porque se le amontonan los chollos... y cuando me quiero dar cuenta ya hay que meterse al sobre para el madrugón del día siguiente. Qué cansado es esto del verano... Así un día detrás de otro.... ¡¡¡ya se ha pasado medio verano y mi lista de cosas-para-hacer está ahí muerta de risa!!!
Durante estas semanas he retomado las enseñanzas ganchilliles de mi hermana, aunque sin mucho éxito, la verdad. He intentado hacer varios modelos de patucos y no ha habido manera humana: ni más fáciles ni más difíciles, a mí en vez de zapatitos de bebé me salen albarcas, así que al final lo he dejado por imposible. Le he puesto interés, cargando cada día con el ganchillo a la playa, pero siento decir que esto tiene pinta de que no es lo mío.
En un último intento desesperado por no poner el ganchillo en la lista negra (y un poco por orgullo propio, para qué nos vamos a engañar) me tiré a la piscina con el amigurumi. Lo bueno que tienen estos muñequitos es que se hacen con puntos muy facilitos, aunque también es verdad que hay que estar contando puntos todo el rato y con el marcador a vueltas para enterarte de en qué vuelta estás y qué te toca a hacer.
Mi primer amigurumi ha sido Pío, un pollito la mar de mono y un poco regordete que he hecho a partir de los vídeos de
Tejiendo Perú. Es la misma página con la que aprendí a tejer
entrelac. Por cierto que a ver si me pongo las pilas y termino
el dichoso cojín, que lo tengo abandonado a falta de muy poquitín para terminarlo. ¿Os acordáis de
mi cojín de entrelac? Ahora da calor sólo ver las fotos, pero vaya bien en invierno, ya os contaré.
Aunque Pío sale muy digno en las fotos, la verdad es que tiene unos puntos de más en las vueltas del centro que le dan un cierto parecido con una bola de billar. Además, me pasé un poco con el relleno así que cuando terminé el cascarón lo tuve que deshacer y volver a hacer porque el tío no cabía dentro de puro gordo que está .... son las cosas del directo...
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| {Pío... ha llegado para quedarse} |
Esperanza enseña en su web Tejiendo Perú cómo se hace el pollito de amigurumi paso a paso: cómo empezar, qué punto utilizar, cómo hacer aumentos y disminuciones... ¡todo! Yo diría que es como las recetas de cocina: si sigues las indicaciones al pie de la letra es casi-casi imposible que no te salga. Lo mejor de todo es que ella te enseña paso a paso para que después sepas interpretar los patrones que puedas encontrar por internet, revistas, etc
Parece que al final no voy a ser tan inútil como parecía con esto del ganchillo, ¿verdad? Creo que el tema patuquil lo retomaré dentro de un tiempo. De momento, me quedo con el amigurumi: estoy haciendo un cerdito muy mono ... ¡¡¡y tengo un libro entero repleto de patrones!!! Creo que la próxima entrega amigurumística será la cabra Ned... ya veréis, ya....