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viernes, 24 de mayo de 2013

Printfriendly y el libro de cocina

Mi madre tiene un libro de cocina de los que ya no se venden en las tiendas. Literal, ya no lo venden en ningún sitio. Es un tesoro de esos que sólo tienen las madres y las abuelas. Estoy convencida de que también tu madre tiene algún tesoro que el día de mañana te encantaría heredar ó que, si has tenido suerte, tu mami ya te ha dado después de dar mucho la lata. Mi hermana y yo hace tiempo tuvimos la suerte de heredar unos cuantos collares y pulseras con los que se nos cae la baba, pero creo que eso se merece un post aparte.

Volviendo al libro en cuestión, a mí me maravilla básicamente por dos cosas: contiene recetas de todo tipo (desde el postre más rebuscado hasta unas simples lentejas) y siempre utiliza ingredientes sencillos de los que tenemos habitualmente en la cocina. Esto me parece especialmente útil, más que nada porque  no necesitas ir corriendo a comprar lo que siempre te falta para poder hacer las recetas de Karlos Arguiñano. Un tesoro, ya digo.

A falta de super libro de las recetas, cuando quiero cocinar algo concreto no me queda otra que acudir a las tecnologías, que para eso somos tan modernas que no venden libros de cocina como los de antes:

- Opción A= Teléfono: llamo a mi madre para que me de la receta con toda la paciencia del mundo ó a mi suegra, que para eso es muy innovadora y le encanta hacer las recetas que encuentra en las revistas

- Opción B= Internet: rebusco hasta que encuentro alguna receta que me convenza y entonces es cuando entra en juego Printfriendly, porque aunque estén sacadas de internet a mí me gusta guardar las recetas para la próxima y si puede quedar mono, mucho mejor.

A menudo nos encontramos con páginas web la mar de monas con contenidos que nos gustaría imprimir. Estos diseños tan monos se llevan bien con la pantalla del ordenador, pero muy mal con la impresora así que a veces cuando intentas trasladar al papel eso que estás viendo con tus ojitos lo que escupe tu impresora es un taco de hojas con texto corrido, banners, logotipos y toda la pesca. Un despilfarro, vaya. 

Printfriendly es un servicio online gratuito que optimiza el contenido de la web deseada y lo convierte en un archivo PDF que recoge lo que realmente te interesa. Una vez generada la vista previa, puedes imprimirla ó guardar en tu ordenador el archivo PDF.

Utilizar Printfriendly es muy sencillo: tan sólo necesitas copiar la URL de la página que te interesa, pegarla en su sitio web y pinchar en el botón "Print Preview" para obtener la vista previa. Si te gusta como queda, lo imprimes ó lo guardas; si quieres eliminar algo, lo quitas; y si no te gusta, pues nada.

PASO 1: Quiero hacer un bizcocho de coco y he encontrado un blog con la receta perfecta. Es este:

PASO 2: Copio la dirección URL y la pego en Printfriendly:

PASO 3: Pincho en "print preview" para generar la vista previa. Si te fijas, en la parte superior aparece la dirección URL de la página de la que saqué la receta, lo cual es muy útil para poder volver a por otras y no quitarle méritos al autor de la página.


PASO 4: Pincho en "Imprimir" para guardar la receta en mi archivador-recetario ó en "PDF" para generar el archivo y guardarlo en mi ordenador.


Ahora que tengo la receta, a ver qué tal me sale. Tenía yo muchas ganas de hacer un bizcocho de coco, ya os contaré qué tal me ha ido que mucho Printfriendly, pero lo realmente interesante es hincarle el diente a uno como el de la foto... ¿o no?

lunes, 20 de mayo de 2013

Pero bueno, ¿dónde te metes?

Lo bueno de tener un blog que no leen cantidades ingentes de personas es que una puede desaparecer del mapa sin motivo aparente y no pasa nada. Nada de nada. Supongo que de la misma manera una puede volver y hacerse la disimulada como si no hubiera estado un montón de meses sin escribir ni una coma y tampoco pasará nada.

Durante estos meses me han pasado cosas importantes. En febrero nació Fiscalidad para dummies, un blog sobre cuestiones económicas y fiscales pensado para ayudar los valientes que intentan poner en marcha un negocio y escrito con todo el amor del mundo. Pasé muchísimas horas escribiendo contenidos útiles y de calidad (la mayoría de los cuales están a día de hoy sin publicar), me volqué sobre ese proyecto con todas mis fuerzas y acaricié por fin la posibilidad de empezar mi propio negocio de asesoría online... pero a veces el destino es caprichoso y cuando más despistada está una va y te trae el regalo que llevabas esperando tanto tiempo.

En el mes de marzo unos análisis confirmaron la mejor de las noticias: a principios de noviembre seré mamá y me siento inmensamente feliz. Es un bebé muy deseado y que, sin haber nacido siquiera, ya ha hecho un montón de cambios en nuestras vidas. Algunas cuestiones que antes me parecían vitales ahora me parecen superfluas, cosas que "necesitaba" hace tan sólo unos meses hoy me parecen accesorias y por supuesto mi orden de prioridades no tiene nada que ver con el que tenía antes de saber que dentro de poco seremos tres.

Ni que decir tiene que ahora la prioridad es el bebé y cuidar de nuestra salud. Fabricar una mini-personita dentro de ti es una tarea agotadora y que durante los primeros meses tiene multitud de "efectos secundarios" tales como náuseas, mareos, vómitos, malestar y acidez de estómago, así que después de una jornada laboral de 8 horas con horario partido una llega a casa sin ganas de nada más que chupar pastillas de Almax e irse cuanto antes a dormir.

Con semejante panorama llega el fin de semana y no te quedan fuerzas para grandes cosas. Nada de ordenadores, de impuestos, de cosas relacionadas con el trabajo... nada de fotos, ni de newsletters ni de calendarios del contribuyente molones.... sólo te quedan ganas de sentarte tranquilamente en el sofá con un buen libro y de salir a pasear para estirar las piernas y notar por fin el aire en la cara.

Después de estos tres primeros meses ya me encuentro muchísimo mejor, de hecho creo que vuelvo a ser yo de nuevo. La verdad es que no me siento con fuerzas ni ganas de seguir con el tema de la asesoría online en primer lugar porque necesito dedicarme a mí misma y a mi salud parte de mi tiempo libre, y en segundo lugar porque con un trabajo y un bebé más adelante será imposible seguir con el proyecto de la manera que me gustaría hacerlo.

De lo que sí me siento con ganas es de continuar con este blog y poder ir contando poco a poco cositas del embarazo y del bebé, además de los contenidos habituales. Este blog nació como una especie de cuaderno de bitácora sobre mí, sobre mi vida y sobre las cosas que hago y que me van pasando, y en este momento me apetece muchísimo poder plasmar los detalles de una etapa tan especial como es el embarazo. Precisamente ayer Carlos entró en el blog y se puso a mirar las entradas que hay escritas. Entonces empezamos a hablar sobre las anécdotas del momento de hacer las fotos, sobre lo ricas (o incomestibles) que resultaron algunas recetas y sobre cositas de nuestra vida que de alguna manera están ahí recogidas.

Quiero continuar con eso, y espero que te quedes al otro lado para compartirlas conmigo.

miércoles, 2 de enero de 2013

El tronco de Navidad más fácil del mundo

¡¡¡Felíz año nuevo!!! ¿Qué tal has empezado 2013? Como ya acabé 2012 con un post de fotos, he decidido estrenar 2013 con una receta muy dulce, muy rica y superfácil de hacer.


La Navidad es la excusa perfecta para comer todo lo que no nos solemos permitir durante el resto del año y, para mí, es también la excusa perfecta para cocinar dulces típicos de estas fechas. Está claro que todas las recetas se pueden hacer en cualquier momento del año pero al igual que no me pega comer helados en enero, tampoco me pega cocinar panettones, roscos de reyes ni troncos de Navidad más allá de las fechas navideñas.
A decir verdad, nunca había probado el tronco de Navidad, aunque sí lo había visto en supermercados y pastelerías. A mediados de diciembre ví la receta de Tronco de Navidad relleno de mousse de turrón que había hecho Silvia, de Mi dulce tentación y en cuanto he visto la oportunidad de hacerlo no me lo 
he pensado dos veces.


A la hora de la verdad, no tenía el azúcar invertido que utilizó Silvia en la receta original ni tampoco el turrón líquido ni el chocolate con leche y caramelo al crujiente de caramelo de amaretti que utilizó ella. Además necesitaba que el tronco quedar de tamaño suficiente para unas ocho personas, así que ni corta ni perezosa me remangué e improvisé mi propia receta de Tronco de Navidad. El resultado fue estupendo y lo volveré a hacer en cuanto tenga otra oportunidad.



INGREDIENTES:

Para el bizcocho:
- 1 vaso de leche
- 3/4 vaso de aceite de girasol
- 2 vasos de azúcar
- 2 vasos de harina
- 3 huevos
- 1 sobre y medio de levadura Royal

Para el relleno:
- 1 tableta de turrón blando
- 200 ml de nata para montar
- 2 cucharaditas de azúcar

Para el glaseado de chocolate:
- 250 gr de chocolate con leche para fundir
- 230 gr de mantequilla a temperatura ambiente
- 90 gr de azúcar glass


PREPARACIÓN:
Mezclar la leche, el aceite de girasol y los huevos en un bol. A continuación añadir el azúcar, la levadura y tamizar la harina. Batir bien con la batidora y repartir la masa en dos moldes redondos grandes. Hornear a 180 ºC durante 15 minutos con calor sólo por debajo y otros 5 minutos más con calor por arriba y por abajo. Sacar del horno y dejar en el molde hasta que esté casi frío pero no frío del todo.

Mientras el bizcocho está en el horno, aprovechamos para hacer el relleno. Montamos la nata y una vez que tenga consistencia añadimos poco a poco el turrón cortado en trocitos. Seguimos batiendo con las varillas y, cuando esté todo bien integrado, lo metemos en la nevera. Dejamos reposar al menos durante media hora.

Volvemos con el bizcocho. Cuando esté casi frío, lo desmoldamos y lo ponemos sobre un trozo de papel de horno. Vertemos la mitad de la mouse de turrón sobre el bizcocho y extendemos bien con ayuda de una cuchara. Enrollamos el bizcocho con cuidado de que no se salga el relleno y envolvemos con el papel de horno. Una vez frío, introducimos el rollo en la nevera durante un par de horas.

Fundimos el chocolate en un cuenco al baño maría. Para ello, ponemos al fuego una cazuela con agua y metemos dentro el agua con el chocolate partido en trocitos. Mientras el chocolate se va fundiendo, mezclamos bien la mantequilla con el azúcar glass. Añadimos el chocolate fundido y mezclamos bien con ayuda de las varillas hasta que los ingredientes queden muy bien mezclados. Introducimos la mezcla en la nevera durante una hora.

Ahora llega la hora de la verdad: montar el tronco. Cortamos los bordes de los rollos y ponemos uno en una bandeja grande. Cortamos el otro por la mitad y ponemos medio a continuación. Cubrimos el rollo con una buena capa de glaseado de chocolate con cuidado de que los rollos queden bien unidos. A continuación, ponemos encima el trozo de rollo restante y lo unimos bien con ayuda del glaseado de chocolate. Hacemos los surcos del tronco utilizando un tenedor y adornamos con hojitas.


domingo, 30 de diciembre de 2012

Salí a pasear y esto fue lo que vi

Aunque la Navidad no es precisamente una de mis épocas favoritas del año, reconozco que tiene su encanto. Cada Navidad tengo una cita ineludible con mi cámara y las lucecitas que adornan el centro de la ciudad, y ellas lo saben. Al principio la intención es buena, como siempre, pero al la hora de la verdad me dan sudores fríos al pensar en la marabunta de gente cargada de bolsas que en estos días lo inunda todo. Así que al final me hago la despistada y voy dejando la tarea de un día para otro, intentando por todos los medios desoír los gritos desesperados que me da la cámara desde el armario del pasillo. Al final siempre gana ella, claro, pero el mérito suele ser del amore siempre dispuesto a este tipo de misiones imposibles con una sonrisa de oreja a oreja. Lo suyo sí que es amor al arte. 

Este año he cambiado de estrategia. He dejado el trípode y demás inventos en casa y tan sólo me he llevado el 50 mm de mis amores. Sé que puedo llegar a resultar un poco cansina con el tema, pero es que me EN-CAN-TA el resultado que siempre se obtiene con él. Es ligero, no abulta nada y da una nitidez y una luminosidad a las fotos que se me cae la baba, ¿qué más se puede pedir?

Bueno, no me enrollo más y te dejo con las fotos de mi paseo nocturno navideño. ¡Espero que te gusten!


lunes, 17 de diciembre de 2012

Fiscalidad para dummies, mi otro yo

Ultimamente estoy un poco desaparecida, lo sé. Tengo muchas ideas en la cabeza y en mi libreta de las ideas guays, e incluso tengo muchas fotos hechas de cositas que he ido haciendo y cocinando durante las últimas semanas .... ¡pero no tengo tiempo material!

Esta vez el motivo no es el trabajo (bueno, eso influye bastante también, la verdad) sino un proyecto que tengo entre manos al que estoy dedicando todos mis esfuerzos, todas mis horas libres y todo el amor del mundo. Se llama Fiscalidad para dummies y quiero que sea el lugar donde por fin todo el mundo comprenda en qué consiste la fiscalidad, los impuestos y los entresijos que se esconden detrás del funcionamiento de un negocio.

Sé que hay mucha gente con buenas ideas y con ganas de hacer cosas increíbles, a pesar de que la situación de este bendito país no acompañe mucho. Cada día hay más gente dispuesta a convertir su hobby en un trabajo ó simplemente a ganarse la vida haciendo eso que saben hacer mejor que nadie.

Estoy convencida de que una de las barreras con que se encuentran los emprendedores para comenzar con su negocio son las cuestiones fiscales y muchas veces la única opción que les queda suele ser acudir a una asesoría, lo que supone añadir más gastos a una economía ya ajustada de por sí. Lo que quiero es que todo el mundo pueda entender cómo funcionan sus impuestos y que tengan la herramienta para poder defenderse solos; si una vez que saben de qué va la guerrra deciden subcontratar esa tarea, que sea por decisión propia y no porque no les quede más remedio.

Espero que esto se pueda convertir en un "trabajo" para mí. La idea no es hacerme rica, ni mucho menos, sino tan sólo salir adelante haciendo lo que sé hacer. Y si lo puedo hacer echando una mano y de una forma diferente, pues mejor que mejor. Tengo mucha ilusión con este proyecto y sé que van a salir cosas buenas de aquí, pero antes necesito un poco de ayuda. Mándame tus dudas, pregunta todo lo que necesites saber y te aseguro que te devolveré el favor multiplicado por mil.

Puedes encontrarme en  http://fiscalidadparadummies.com/ 
Tengo la bandeja de entrada lista para recibir tu email. De momento, te dejo con un pequeño video, a ver si te convences....

lunes, 10 de diciembre de 2012

Mariposas de chocolate



{Mariposa de chocolate}
 Hay días de esos en los que no te apetece salir de casa ni por lo más remoto. Hablo de días de invierno de esos que antes de levantarte ya oyes la lluvia desde la cama y te tapas hasta los ojos con la esperanza de que nadie se acuerde de que estás ahí. Son esos días que llueve como si no hubiera mañana y para rematar hace viento y un frío que pela. Mis favoritos, vaya.

Si es entre semana no me queda más remedio que calzarme las catiuscas, ponerme el abrigo de agua, llevarme paraguas y armarme de la paciencia suficiente para atravesar el desierto de asfalto y baldosas hasta llegar a la parada de autobus. Una parada, por cierto, que se reduce a cuatro rayas en el suelo y donde la marquesina brilla por su ausencia, por supuesto.

Otra cosa es que el dichoso día caiga en fin de semana: es cuando me crezco, me pongo los calcetines gordos y me resisto por todos los medios a moverme de casa. Reconozco que hasta no hace mucho estar en casa todo un fin de semana (ó incluso todo un día) me parecía ciencia ficción pero ahora tengo tantas cosas que hacer que no me importan nada no salir. Incluso de vez en cuando lo agradezco. Puedo pasar horas y horas leyendo, navegando por internet, cosiendo, tejiendo, haciendo manualidades, fotos de tabletop ó cocinando.Esos ratos me hacen muy feliz.

Hace dos fines de semana fue uno de estos de lluvia, lluvia y más lluvia en los que aproveché para hacerme fuerte en casa y no ir a ningún sitio. El finde me dio para mucho y por fin puse en práctica una receta que tenía pendiente desde que compré este verano el libro Panadería y repostería paso a paso Son unas magdalenas de chocolate riquísimas y además preciosas. No tienen más complicación que cualquier receta de magdalenas y de verdad digo que están buenísimas. Recomiendo esta receta 100% y si vais a tener visita en casa estoy convencida de que dejaréis a vuestros invitados con la boca abierta. Vamos con ella.


> 1 y 2 Mezclar los huevos con la mantequilla y batir hasta que esté todo bien mezclado con ayuda de la batidora


> 3 y 4 Añadir los ingredientes secos poco a poco e ir mezclando con una espátula o cuchara de palo


> 5 y 6 Verter la masa a cucharadas en los moldes de papel hasta llenar las tres cuartas partes de su capacidad.  Hornear durante 15 minutos a 180 ºC en el horno previamente precalentado. Dejar que se enfríen por completo sobre una rejilla


> 7 y 8 Para elaborar la crema de limón, colocaremos la mantequilla reblandecida en un cuenco y la batiremos con las varillas hasta que quede esponjosa. Añadimos gradualmente la ralladura de limón, el azúcar glass y el zumo de limón y batimos bien después de cada adición


> 8 Es muy fácil hacer azúcar glass en casa y, además, mucho más barato que comprarlo hecho. Tan sólo necesitas azúcar blanco normal y un molinillo de café. Viertes el azúcar dentro del molinillo y voilà, en unos segundos queda convertido en azúcar glass.


> 9 y 10 Cortamos la parte superior de cada magdalena con un cuchillo de sierra y rellenamos el hueco de crema de limón


> 11, 12 y 13 A continuación doblamos un poco la parte que hemos cortado y la ponemos encima de la crema en forma de alas.

Espolvorear con un poco de azúcar glass antes de servir






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